En este primer del año el Zoológico Thomas Belt se ha convertido nuevamente en uno de los destinos favoritos de las familias en Juigalpa y visitantes de distintos departamentos del país. El responsable de educación ambiental del centro, Mauricio Espinoza, destacó que la afluencia ha aumentado significativamente, alcanzando entre 5,000 y 7,000 visitantes por mes, especialmente en temporadas de vacaciones.
Espinoza explica que este crecimiento se debe al compromiso del zoológico con la educación ambiental y a la variedad de especies que conservan. Actualmente cuentan con más de cien animales, entre aves, mamíferos y especies silvestres que son parte esencial del recorrido que se ofrece a los visitantes.
Durante las visitas, el equipo educativo brinda explicaciones sobre la biología, la alimentación y los cuidados que reciben los animales. Para muchas familias, estas visitas representan una oportunidad para aprender sobre la fauna nacional y reflexionar sobre la importancia de protegerla, especialmente aquellas especies en peligro de extinción.
El zoológico también ofrece espacios recreativos, un invernadero con diversas plantas y un arboreto que permite a las familias disfrutar de la naturaleza mientras aprenden sobre la conservación. Todo esto forma parte del esfuerzo por consolidar al zoológico como un centro educativo integral.
Entre los atractivos más llamativos para los visitantes se encuentran los grandes felinos: tigres, leones y, especialmente, la famosa puma albina Itzae, reconocida como la única puma albina en cautiverio en el mundo. Su presencia ha generado mucha curiosidad y se ha convertido en un símbolo del zoológico.
Espinoza también resaltó que el centro cuenta con varios programas de reproducción, entre ellos pumas, venados y monos. Una de las novedades más recientes es una cría de puma que cumplirá tres meses a inicios de febrero, demostrando el avance en la conservación de estas especies.

Los visitantes coinciden en destacar el buen estado de los animales. Alfonso Bravo, originario de Zelaya Central, mencionó que cada vez que llega al zoológico queda impresionado por el cuidado que reciben. Para él, la calidad de atención se refleja en animales tranquilos, bien alimentados y adecuadamente manejados.

Bravo añadió que, aunque en su comunidad están acostumbrados a ver venados, otras especies como los felinos solo pueden apreciarlas en lugares como el Zoológico Thomas Belt. Por eso, valora el esfuerzo por mantenerlos y garantizar su bienestar, aun reconociendo que los animales no deberían estar cautivos, pero sí protegidos de manera responsable.
Los niños también disfrutan del recorrido. Nicol Calero Hernández, una pequeña visitante, compartió que su parte favorita fue ver a los leones y conocer más animales junto a su mamá. Para ella, la visita es emocionante y educativa.
El zoológico invita a todas las familias a seguir disfrutando de sus actividades durante todo el año, como es las tradicionales “Noches de Luna”, una experiencia nocturna que permite descubrir a las especies que son activas durante la noche. Los domingos Familiares; Son de los eventos más esperados y ya se está planificando la próxima edición.





















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